» Publicado en INFOLIBRE. Andrea Sánchez 8.6.2015.
LOS ABUSOS DE LA BANCA
Un estudio evaluará los otros efectos de las preferentes: depresión, ansiedad y fallos cardiovasculares
  • Médicos y juristas crean una fundación que analizará los efectos del fraude bancario para “evidenciar científicamente” que los abusos de la banca”tienen un coste físico y mental”
  • Si se demuestra esta correlación, los afectados podrían reclamar ante los tribunales indemnizaciones por “daño moral”

Un colectivo de profesionales del mundo de la salud y del derecho constituyó este lunes Finsalud, una fundación creada para estudiar los efectos del fraude bancario sobre la salud de los afectados por los abusos de la banca y en concreto de las preferentes. Se trata de una iniciativa pionera –según la asociación– a la hora de intentar establecer una causalidad entre el fraude bancario y el deterioro de la salud de los perjudicados por esa práctica.

“Estamos tratando un tema que no se ha investigado en ningún otro país. Hemos decidido formar parte de este estudio porque precisamente España es el mal ejemplo de que ha habido una población de víctimas de productos financieros que nunca debieron tener en su poder”, señaló en declaraciones ainfoLibre Roberto Serrano, patrono de la fundación y presidente de Adabankia, una asociación de afectados por las preferentes. En esta línea, detalló que el objetivo de la fundación es demostrar que “existen líneas que no se deben sobrepasar a la hora de ofrecer productos financieros a consumidores minoristas”, una práctica que tachó de “poco ética”.

El estudio, que arrancará en las próximas semanas, se basa en un “trabajo multidisciplinar en el campo de la investigación sanitaria” que cuenta con el respaldo de la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Carlos III y la Universidad de Montreal, en Canadá. Cuentan también con el apoyo del Comité Ético de Investigación del Hospital de la Paz.

Dicho estudio se llevará a cabo a través de un cuestionario de salud general. “El cuestionario de salud contará con dos niveles, el físico y el mental”, especificó Milena Gobbo, psicóloga y coordinadora de la investigación, quien detalló que si bien aún se desconocen los efectos de la mala praxis financiera sobre la salud de las personas, se puede suponer que esta ha podido conllevar el “agravamiento de enfermedades cardiovasculares y mentales, como la depresión o la ansiedad”. “A priori no sabemos qué influencia tiene. Pero para eso hacemos el estudio”, remarcó.

Y es que desde la fundación se remarca que “la mayoría de afectados son personas mayores que deseaban una seguridad económica en su vejez”, lo cual, según la asociación, incrementa la posibilidad de que la pérdida de sus ahorros suponga “daños a la salud física y mental”.

La psicóloga señaló además que también se tendrán en cuenta otras variables. “Se recogerá información sobre si las personas afectadas cuentan con un apoyo social o familiar, si pertenecen a asociaciones de afectados, si tienen hábitos saludables, si perdieron más o menos del 50% de sus ahorros… Son factores que habrá que tener en cuenta”, indicó para seguidamente añadir que también se evaluará la utilización de servicios sanitarios puesto que “es remarcable conocer cuánto uso se hace de los servicios médicos”. Todo ello con la intención de lograr un estudio “lo más completo posible”.

Repercusión en los tribunales

En el caso de que se reconozca una relación de causalidad del fraude bancario y los efectos de este en la salud de las personas, ello podría tener una trascendencia en los tribunales. “Si se demuestra que los abusos de la banca han provocado un deterioro en la salud de las personas, perfectamente se podrían realizardemandas por daños y perjuicios”, señaló Fernando Zunzunegui, patrono fundador y socio director de Zunzunegui Abogados, un despacho especializado en fraude bancario.

Desde luego que es indemnizable no sólo por la pérdida de dinero ocasionada, sino por el perjuicio en la salud y en lo referente al daño moral”, remarcó el abogado, quien también reiteró que se trata de un estudio que “no se ha hecho en ningún lugar del mundo”.

“Si se demuestra que esta situación generalizada de fraude bancario afecta a la salud, se puede demostrar un daño moral”, indicó. Esto significa que además de reclamar el dinero perdido a causa de las preferentes, también se podrá reclamar una indemnización por el “daño moral” causado, una cantidad que se tendrá que cuantificar atendiendo a cada caso. Pero para ello es necesario contar con esa relación de causalidad. “Si la persona ha tenido que ir al psiquiatra o si ha tenido que comprar medicamentos para tratar los efectos físicos y/o mentales que le ha causado ese fraude bancario, se podría reclamar el dinero de esas facturas”, ejemplificó el abogado.

Este despacho de abogados logró que el pasado mes de mayo la Audiencia Provincial de Madrid condenara a Bankia a indemnizar con 3,4 millones de euros a 25 clientes de la entidad por la colocación de preferentes emitidas por Lehman Brothers.

“Está bien que aparezcan estas organizaciones para que equilibren lo que ha hecho el Estado, que ha sido dejarnos desangelados”, lamentó Serrano, quien denunció que “se han sustraído los ahorros de miles de personas” y, sin embargo, “aquí es como si no hubiera pasado nada”. “El Gobierno ha hecho mutis y no ha prestado ninguna atención a los damnificados”, concluyó.

Entre los expertos que conforman el patronato de la fundación, presidida por José Manuel Ribera Casado, catedrático emérito de geriatría y académico de la Real Academia Nacional de Medicina, se encuentran el especialista en Bioética y catedrático emérito de Historia de la Medicina Diego Gracia y el experto en economía de la salud y decano de la Universidad Pompeu Fabra, Vicente Ortún, además de expertos en economía de la salud y en mercados financieros, catedráticos de universidad y abogados especializados en fraude bancario.