• Buscan el acuerdo cuando el cliente denuncia pero ofreciendo, muchas veces, peores condiciones que las que encontrarían los afectados después de ganar el juicio.

  • El alto porcentaje de causas perdidas por las entidades les obliga a replantearse sus estrategias de defensa.

  • Con esta negociación, los bancos pretenden lavar su imagen devolviendo el capital invertido, pero sin los intereses devengados. Algunas entidades incluso condicionan el acuerdo a mantener el capital inmovilizado en sus arcas.

Artículo publicado en ELDIARIO.ESJuan Cruz Peña Pérez

En enero de este mismo año, el presidente de Liberbank se plantaba en Cantabria para decirles a todos los clientes que se vieron afectados por la compra de preferentes, un producto bancario de alto riesgo que se comercializó de forma indiscriminada entre los depositantes y que terminó por ser un fiasco, que antes de denunciar al banco fueran a hablar con el responsable de su entidad para intentar llegar a un acuerdo.

La renovada voluntad de la entidad compuesta por la fusión de las extintas CajaAstur, Caja Extremadura y Caja Cantabria obedece a una nueva estrategia que está siguiendo la banca que colocó preferentes y otros productos tóxicos ante el alto porcentaje de causas que están perdiendo en los tribunales.

Ahorro y lavado de imagen

Sin embargo, este nuevo escenario está permitiendo a los bancos conseguir una serie de ahorros y un lavado de imagen mucho más beneficioso para sus intereses que lo que le estaba deparando la vía judicial, según exponen juristas expertos en la materia. En este sentido, evitar el banquillo les permite negociar a la baja una cantidad a pagar a los afectados que el juez estimaría más alta y les exoneraría de tener que sufragar las costas del pleito, al margen de la mejora de su imagen pública, que no se vería salpicada por la sentencia inculpatoria de un juez.

Además, la fortaleza de medios y recursos que tiene cualquier entidad para negociar ante sus clientes minoristas, le permite apretar las clavijas al máximo en la negociación para sacar un mayor rédito a sus intereses. Y es que aunque el cliente sepa que la mayoría de casos se ganan, no todo son ventajas.

Tal y como explica Fernando Zunzunegui, presidente del bufete Zunzunegui abogados y experto en litigios de este tipo, los afectados suele aceptar aquello que les propone el banco, ya que, bien sea a través de una conciliación, bien sea con un acuerdo extrajudicial, “el afectado evita la incertidumbre de un juicio, que repercute directamente en su salud”. Por otro lado, Zunzunegui explica que “los propios preferentistas tienen muchas cautelas sobre los abogados; muchos desconfían de la justicia y aunque la mayoría de juicios se ganan -entorno al 85%-, existe también la posibilidad de perder del 15%”. Todo ello lleva a que gran parte de los preferentistas no llegue ni a denunciar, con el ahorro que supone para las entidades.

La escasez de denuncias es la principal razón por la que Bankia tuvo que provisionar (destinar capital a la reparación de estos clientes) este año una cantidad muy inferior a lo que recaudó para una causa similar derivada de la venta de preferentes que fue la posterior salida a bolsa, con Rodrigo Rato como presidente de la entidad.

Aprovechan su mala conducta para hacer negocio

Pero además, el ahorro está siendo aún mayor si cabe dado que la conciliación y la vía extrajudicial está permitiendo a los bancos llegar a acuerdos ventajosos para sus intereses con aquellos que sí dan el paso y deciden denunciar a su banco. Zunzunegui explica que “aprovechan su mala conducta para hacer negocio, algo habitual en la banca”. Este abogado experto en la materia “va un paso más adelante y estima que la CNMV debería obligar a devolver el dinero a todos los clientes, dado que procede de una mala praxis generalizada, y no sólo, como se está haciendo, a aquellos que se atreven a denunciar”.

En el caso de Liberbank, varios juzgados de Asturias han recibido de forma masiva durante esta primavera peticiones de conciliación entre los preferentistas y el banco. En el acuerdo, el denunciante recibe el capital inicial invertido y renuncia al devengo de los intereses que ese dinero hubiera podido producir desde el momento de la compra de preferentes u otro tipo de productos fraudulentos hasta el momento actual. El pacto no se queda ahí, ya que Liberbank obliga a los afectados que firmen esta conciliación a confiar ese dinero en la propia entidad en un depósito a plazo fijo, inmovilizado obligatoriamente durante dos años con un 0,5% de interés.

Luis Galingo, abogado de Arriaga Asociados, explica que sí es habitual que las entidades demandadas acudan a la conciliación o el acuerdo extrajudicial, pero considera “ leonino que se condicione la recuperación del capital a que se quede inmovilizado dentro del banco”.

Esta forma de proceder no es exlusiva de Liberbank en Asturias. José Ángel Palacios, de la asociación de consumidores Adicae, asegura que esta práctica también se está llevando a cabo con clientes de Cantabria, Extremadura y Castilla La Mancha, los otros lugares donde esta entidad tiene presencia destacada. El propio Palacios explica que “el ofrecimiento de la entidad de “meter” el nominal inicial de las preferentes o las subordinadas en un depósito al 0.5% responde al hecho de que los propios afectados, cuando fueron engañados, pensaban que estaban contratando precisamente una imposición a plazo fijo”.

No sólo Liberbank

Hacer negocio con los denunciantes tampoco es exclusivo de Liberbank. Tal y como advierte el abogado de V Abogados Borja Díaz-Toledo “el cliente debe tener mucho cuidado en las conciliaciones. Bankia también mete algún tipo de cláusula para retener el capital del denunciante en este tipo de arbitrajes”. Según Díaz-Toledo, esta forma de proceder de los bancos, de buscar el acuerdo antes de llegar a un pleito prácticamente perdido, se extiende a otras entidades como el Banco Santander con sus bonos, el Banco Gallego con un producto complejo que comercializaban o las preferentes de Catalunya Caixa, hoy en día propiedad de BBVA.

Este abogado experto en causas con preferentistas, explica que estas actuaciones suponen un gran ahorro para los bancos. Así, señala que Liberbank lleva perdidos algo más de 20 millones de euros, una cifra que dista mucho de los 171 millones que recaudaron con la venta de este producto. Además, los responsables de este banco han podido llevar a cabo con mayor desahogo todos los procesos de conciliación después de que la entidad acometiera una ampliación de capital de 471 millones de euros en junio de 2014. Otro que se está viendo mucho menos perjudicado de lo que podría es Bankia. El abogado de V Abogados afirma que sólo el 30% de los afectados denuncia.