Evento: El «minorista experto» en la jurisprudencia, ¿a quién protege la Ley del Mercado de Valores?

Evento: El «minorista experto» en la jurisprudencia, ¿a quién protege la Ley del Mercado de Valores?

Fotografía: Hay Derecho

 

La Fundación Hay Derecho y la Fundación Finsalud tienen el placer de invitarle al acto «El minorista experto» en la jurisprudencia, ¿a quién protege la Ley del Mercado de Valores?”, que tendrá lugar el próximo 17 de marzo, a las 19.00 horas en el Consejo General de la Abogacía Española, Paseo de Recoletos, 13, 28004 Madrid.

Intervienen:

Jesús Alemany 
Magistrado, Audiencia Provincial de Madrid, Sección 11ª

Fernando Zunzunegui 
Profesor de Derecho del Mercado Financiero, Universidad Carlos III, abogado, socio director de Zunzunegui Abogados

Jorge Capell
Abogado, socio de Cuatrecasas

Patricia Gabeiras
Abogada, socia directora de Gabeiras & Asociados

Modera:

Miguel Fernández Benavides
Abogado en Ontier (Departamento de litigación y arbitraje) y editor del blog Hay Derecho

 

Entrada gratuita.

Se ruega confirmar asistencia en esta dirección info@fundacionhayderecho.com

 

Objetivo del evento 

Recientemente el Tribunal Supremo ha elevado una cuestión prejudicial relativa al folleto de la OPS de Bankia de 2011 y el nivel de protección de los inversores institucionales.

Esto ha generado un debate doctrinal sobre el nivel de protección del cliente «minorista experto», figura creada por la jurisprudencia sin un claro respaldo normativo. Según el Tribunal Supremo: “La doctrina elaborada por esta Sala sobre la concurrencia del error vicio del consentimiento en la contratación de productos financieros complejos no puede amparar los intereses del cliente experto, o con acceso privilegiado a la información sobre estos productos, que no acierta en su decisión de inversión […] en cuyo caso, ya no concurre la asimetría informativa relevante que justifica la obligación de información” (STS 565/2019).

Con estos antecedentes, el objetivo de esta sesión es analizar la figura del minorista experto y su compatibilidad con la normativa europea, en particular, con MiFID II.

¿Resulta conveniente plantear una cuestión prejudicial?

 

Finanzas contra la salud

Finanzas contra la salud

Corregir los daños causados por los excesos de la ‘financiarización’ de la economía en el bienestar físico y mental de los ciudadanos es la gran asignatura pendiente

Publicado por revista Alternativas Económicas

La crisis económica ha puesto al descubierto la profundidad de los trastornos causados por un capitalismo sin control dominado por las finanzas. La recuperación, en términos de crecimiento económico, iniciada en España en 2014, no ha logrado corregir los daños causados en la salud de los ciudadanos más vulnerables.

Las empresas y las instituciones han retomado el pulso, pero las condiciones de vida de los ciudadanos más machacados por la crisis han quedado seriamente estigmatizadas y son de difícil reparación. Corregir los daños causados por los excesos de la financiarización de la economía en la salud de los ciudadanos es la gran asignatura pendiente. Relevantes estudios especializados en el ámbito académico empiezan a abordar esta cuestión.

Los daños en la salud de los abusos del capitalismo son claramente perceptibles en numerosos ámbitos. Destacan el creciente deterioro de las condiciones laborales, los perjuicios generados por los fraudes bancarios y, de manera generalizada, los riesgos para el conjunto de la población por la destrucción del medio ambiente.

En el mundo del trabajo el empeoramiento de las condiciones laborales se ha puesto de manifiesto con la aparición de los trabajadores pobres. Este fenómeno se ha agravado por la desregulación impuesta por las dos últimas reformas laborales. En 2016, 2017 y 2018, la proporción de trabajadores pobres, los que el empleo no saca de la pobreza, se ha cronificado en el 13% del conjunto de ocupados, dos puntos más que en 2010, según Eurostat.

Un estudio coordinado por la doctora Àngels Cabasés, de la Universidad de Lleida, demuestra que los trabajadores pobres sufren peor salud mental: tienen entre dos y siete veces más posibilidades de sufrir depresión. Otra investigación del Gobierno de Baleares indica que las kellys (camareras de pisos de hostelería) padecen de manera más intensa lumbalgias y dolores en cervicales, manos y muñecas.

Muy preocupante es el aumento del presentismo (acudir al trabajo estando enfermo) desde la reforma laboral de 2012. «En España hay más personas que trabajan estando enfermas que personas de baja por enfermedad», según un estudio de CC OO del pasado diciembre. El trabajo utiliza datos de Eurofound que indican que el 43,6% de los asalariados trabajaron enfermos en algún momento de 2015, seis puntos más que en 2010. La situación de los autónomos es especialmente injusta.

La gravedad de esta situación se ha visibilizado tras la sentencia del Tribunal Constitucional que ha avalado un despido por baja laboral a pesar de estar justificada por enfermedad. El Gobierno se ha comprometido a cambiar una legislación que antepone la libertad de empresa a la salud de los empleados.

En el ámbito de los abusos bancarios se han elaborado relevantes estudios académicos. Es destacable el trabajo Consecuencias biopsicosociales en la población española afectada por un proceso de desahucio, realizado por las doctoras Nerea Jiménez- Picón, Alicia García-Reposo y Macarena Romero-Martín, del Centro Universitario de Enfermería Cruz Roja de Sevilla. La investigación galardonada con el I Premio de la Fundación Finsalud, que preside el doctor José Manuel Ribera, concluye que «el proceso de desahucio causa numerosas consecuencias sobre la salud física, con aumento y empeoramiento de enfermedades crónicas, sobre la salud mental, … y el impacto se agrava con el avance del proceso». Las investigadoras consideran que sus hallazgos pueden emplearse para mitigar los efectos de la inestabilidad de la vivienda en la salud física, mental y social del individuo durante esta y otras recesiones económicas.

Otras investigaciones impulsadas por Finsalud ofrecen indicadores relevantes de los daños causados por las malas prácticas bancarias en la salud. El trabajo Fraude financiero, salud mental y calidad de vida: Un estudio sobre la población de la ciudad de Madrid, publicado por International Journal of Enviromental Research and Public Health y elaborado por las investigadoras Encarnación Sarriá, Patricia Recio, Ana Rico, Manuel Díaz-Olalla, Belén Sanz-Barbero, Alba Ayala y María Victoria Zunzunegui es un referente. El trabajo se apoyó en la Encuesta de Salud de Madrid de 2017. Las conclusiones sostienen que el 10,8% de las personas encuestadas sufrieron algún tipo de fraude financiero. La pérdida de ahorros estaba relacionada en el 17% con las participaciones preferentes. También señalaron que el 19% de los hipotecados fueron perjudicados por las cláusulas suelo, que les impidieron beneficiarse de las rebajas de tipos de interés. Otro trabajo apoyado por esta fundación asegura: «La gente que perdió sus ahorros en participaciones preferentes o en hipotecas multidivisa tenían peor salud física y mental y peor calidad de vida que la población general de las mismas características».

En el medio ambiente es abrumador el número de investigaciones que ponen al descubierto que el cambio del clima «causa defunciones y enfermedades debidas a desastres naturales tales como olas de calor, inundaciones y sequías», como ha señalado la Organización Mundial de la Salud. Por su parte, el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea advierte de que la contaminación del aire causa 400.000 muertes prematuras anuales en Europa. Algunas publicaciones científicas duplican esta cifra.

Las propias organizaciones empresariales como la Business Roundtable en Estados Unidos ya se han dado cuenta de que el capitalismo actual es insostenible. Está claro que el capitalismo sin reglas ya no es viable. Sobran las palabras. La tarea urgente es empezar a cambiarlo con obras.

[Este es el editorial del número 77 de la revista Alternativas Económicas, a la venta en quioscos y librerías. Ayúdanos a sostener este proyecto de periodismo independiente con una suscripción]

Publicado por revista Alternativas Económicas

Jornada de “Acceso a la Vivienda Habitual: Préstamo o Arrendamiento”

Jornada de “Acceso a la Vivienda Habitual: Préstamo o Arrendamiento”

La Fundación Finsalud participó en la Jornada de “Acceso a la Vivienda Habitual: Préstamo o Arrendamiento”, organizado por la Consejería de Fomento, Infraestructura y Ordenación del Territorio Delegación Territorial en Córdoba de la Junta de Andalucía, que se llevó a cabo en Córdoba, del pasado 30 de septiembre al 2 de octubre 2019.

María Victoria Zunzunegui, presidenta del Comité Científico de Finsalud, presentó la ponencia: «La salud de las personas afectadas por hipotecas abusivas y otros fraudes financieros», en la que destacó que “hay abundante evidencia de que las prácticas bancarias abusivas que han llevado a la pérdida de ahorros y al endeudamiento excesivo, están asociadas a problemas de salud física y mental en la población.

Los estudios apuntan a que ha habido una pérdida de salud, además de la pérdida económica. Además se observa un efecto de dosis respuesta: A mayor impacto económico del fraude, mayor daño en salud.

Finalmente, el tiempo que transcurre “desde que se inicia la amenaza de desahucio” o desde que “se conoce la pérdida de los ahorros y se intenta recuperar el dinero” está directamente relacionado con las pérdidas de salud.”

Los fraudes financieros y la salud

Los fraudes financieros y la salud

Conocemos bien los efectos económicos de la crisis, pero han sido mucho menos divulgadas las consecuencias directas para la vida de las personas

Conocemos por las autoridades los elevados costes económicos que ha supuesto la última debacle financiera. Periódicamente se publican las cifras, cada vez más elevadas, relativas a las decenas de miles millones de euros empleados en rescatar entidades que ya se dan por perdidos. También sabemos de las cuantiosas ayudas fiscales que han supuesto una notable caída de la recaudación. Igualmente comprobamos como el parón económico causado por la debacle financiera ha generado una montaña de deuda pública de difícil devolución.

En definitiva conocemos bien los efectos económicos de la crisis, pero han sido mucho menos divulgadas las consecuencias directas para la vida de las personas. Los fraudes financieros han tenido serias repercusiones para la salud de las personas afectadas. Existen estudios sobre los daños a la salud causados por los esquemas piramidales que acabaron con los ahorros de muchas personas en Oregón, (Estados Unidos); las depresiones sufridas por las víctimas del caso Madoff en Nueva York o los sufrimientos psicológicos de los empleados que perdieron las pensiones en el Grupo Maxwell en el Reino Unido.

En España se empiezan a estudiar estos asuntos. La revista científica International Journal of Enviromental Research and Public Health acaba de publicar el artículo, Fraude financiero, salud mental y calidad de vida: Un estudio sobre la población de la ciudad de Madrid, España, en que se abordan esta problemática. El análisis ha sido realizado por investigadores de la UNED y del Instituto de Salud Carlos III, a través del Instituto Mixto de Investigación–Escuela Nacional de Salud, (IMIENS).

La investigación, que tomó como base de la Encuesta de Salud de la Ciudad de Madrid en 2017, revela que un 10,8% de los entrevistados sufrieron fraudes financieros. La pérdida de los ahorros estaba relacionada con las participaciones preferentes en un 17%. Un 19 % de los que tenían hipotecas estaban afectados por cláusulas suelo y otro 16,4% por préstamos multidivisas. Un 3% habían sufrido desahucios. Las profesoras Encarnación Sarriá y Patricia Recio, que forman parte del equipo de investigación señalan que los ciudadanos que han sufrido una pérdida de ahorros o situación de endeudamiento por haber sido víctimas de un fraude financiero, más allá de la pérdida económica, pueden sufrir problemas de salud mental y ver disminuida su calidad de vida.

El documento cita otro trabajo que señala que “la gente que perdió sus ahorros en participaciones preferentes o había firmado hipotecas multidivisas tenía peor salud física y mental y peor calidad de vida que la población general de las mismas características”. Ambas investigaciones han sido impulsadas por la Fundación Finsalud.

Los daños causados por las malas prácticas a tantas personas están en la raíz de la pérdida de reputación de la banca, lo que constituye uno de sus principales desafíos, según el gobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos. Algunas entidades empiezan a tomar conciencia de que tienen que desterrar los malos hábitos y establecer verdaderas relaciones de confianza de sus clientes. Lo exige la UE.

 

Publicado en EL PAÍS

Fraudes financieros, un posible factor de riesgo para la salud mental y la calidad de vida

Fraudes financieros, un posible factor de riesgo para la salud mental y la calidad de vida

 

Los resultados del artículo “Financial Fraud, Mental Health, and Quality of Life: A Study on the Population of the City of Madrid, Spain, recientemente publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health, informan de que las personas que han sido víctimas de fraudes financieros tienen mayor probabilidad de estar afectadas por problemas de salud mental que requieren asistencia profesional, presentando además indicadores de peor calidad de vida que la población general. Los resultados de este estudio publicado se basan en los datos de la Encuesta de Salud de la ciudad de Madrid realizada en 2017, con una muestra de 4425 personas representativas de la población adulta madrileña.

Los resultados indican que los fraudes aumentan en un 62% la probabilidad de padecer problemas de salud mental que requieren asistencia profesional.  El impacto negativo en la salud mental y la calidad de vida de las personas afectadas es mayor a medida que aumenta el impacto del fraude en la economía familiar. Se han encontrado diferencias de género, ya que en los hombres se manifiesta una disminución significativa de calidad de vida cuando el impacto económico es severo, mientras que en las mujeres ya se observa esa disminución de calidad de vida con fraudes de impacto económico moderado.

El estudio ha sido fruto del trabajo conjunto de dos grupos de investigación de la UNED y del Instituto de Salud Carlos III, a través del instituto mixto de Investigación IMIENS, con la colaboración de Madrid Salud (Ayuntamiento de Madrid) y el apoyo de la Fundación FINSALUD. El estudio incluye los fraudes más frecuentes a los que cualquier persona puede estar expuesta: fraudes en productos de crédito (hipotecas abusivas, préstamos de vivienda en divisas, clausulas suelo y prestamos usurarios) o de ahorros (preferentes, acciones bancarias, y fondos de inversión), y otros menores, como los relacionados con comisiones indebidas o seguros excesivos.

Las Dras. Encarnación Sarriá y Patricia Recio, profesoras de la Facultad de Psicología de la UNED y miembros del equipo de investigación que ha desarrollado el estudio, afirman que “los ciudadanos que han sufrido una pérdida de ahorros o situación de endeudamiento por haber sido víctima de un fraude financiero, más allá de la pérdida económica, pueden sufrir problemas de salud mental y ver disminuida su calidad de vida.” Estos resultados son consistentes con investigaciones anteriores sobre los efectos en la salud de personas afectadas por fraudes financieros.

A pesar de su posible impacto negativo, los efectos de los fraudes financieros en la salud de las personas afectadas no han sido suficientemente documentados. Si los resultados de este estudio son replicados por estudios similares en el entorno europeo, el fraude financiero podría considerarse un nuevo factor relevante en la salud de la población.  Esto debería llevar a valorar las posibles responsabilidades de las entidades financieras por prácticas abusivas, así como los posibles derechos de compensación de las víctimas, teniendo en cuenta no solo la pérdida económica sino también el impacto en su salud mental y calidad de vida, que debe recibir la adecuada atención profesional.

Actualmente hay poca información, pero existen organismos como la Fundación FINSALUD que cuyo interés es mantener y mejorar la salud física y mental de las personas que se encuentran en riesgo de exclusión social por haber sufrido pérdidas financieras súbitas.

Descarga el artículo publicado aquí.