LAS PREFERENTES Y LAS HIPOTECAS MULTIDIVISAS PODRÍAN CAUSAR SERIOS PERJUICIOS A LA SALUD

LAS PREFERENTES Y LAS HIPOTECAS MULTIDIVISAS PODRÍAN CAUSAR SERIOS PERJUICIOS A LA SALUD

  • La Fundación Finsalud ha publicado un estudio pionero que sugiere que los afectados por fraudes financieros tienen una peor salud física y mental.
  • El estudio, llevado a cabo por investigadores de reconocido prestigio, concluye que los fraudes financieros deberían ser considerados un factor de riesgo para la salud.

Madrid, 3 de marzo de 2017.- Antes, durante y después de la crisis económica del 2008-2013, el sector financiero ha abusado de la confianza de pequeños inversores mediante prácticas fraudulentas. Como consecuencia de estas prácticas deshonestas, millones de personas en España han perdido sus ahorros o se han visto obligados a pagar deudas abusivas.

Gaceta Sanitaria publica hoy los resultados de un estudio pionero sobre los efectos de los fraudes bancarios en la salud (Gaceta Sanitaria). El estudio ha sido financiado por la Fundación Finsalud (www.finsalud.com) y llevado a cabo por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Carlos III y Universidad de Montreal.

Los resultados sugieren que las personas que han sufrido fraudes bancarios por compra de preferentes o contratación de hipotecas multidivisas tienen peor salud física y mental, más trastornos de sueño y peor calidad de vida que la población española de edad comparable.

  • El 63% de las personas que compraron preferentes y no han recibido compensación económica y el 66% de los que tienen hipotecas multidivisas informan tener mala salud comparado con un 32% de la población española.
  • El 77% de las personas que compraron preferentes y no han recibido compensación económica y el 84% de los que tienen hipotecas multidivisas refieren síntomas que indican necesidad de atención de salud mental comparados con el 22% de la población española.
  • El 31% de las personas que compraron preferentes y no han recibido compensación económica y el 29% de los que tienen hipotecas multidivisas han recibido algún diagnóstico psiquiátrico comparados con 12% de la población
  • El 78% de las personas que compraron preferentes y no han recibido compensación económica y el 65% de los que tienen hipotecas multidivisas duermen menos de 7 horas al día comparados con 25% de la población española.

La gran mayoría de los afectados por estos fraudes refieren tener una calidad de vida mala o muy mala.

Entre las personas que compraron preferentes, aquellos que han recibido compensación económica tienen mejor salud física y mental y mejor calidad de vida que los que todavía no han recibido esta compensación pero continúan con peor salud que la población española de la misma edad.

El artículo concluye que los fraudes financieros deberían ser considerados un factor de riesgo para la salud de la población y sus efectos deberían investigarse en estudios longitudinales.

Las personas afectadas por estos fraudes deberían recibir servicios médicos y psicológicos además de apoyo legal.

Maria Victoria Zunzunegui, investigadora principal de este estudio, afirma: “Nuestro estudio sugiere que los fraudes financieros producen serios perjuicios a la salud. Si nuestros resultados se confirman, las personas afectadas podrían solicitar cuidados y compensación por estos daños”.

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El drama oculto de las preferentes

El drama oculto de las preferentes

Reportaje publicado en CTXT, por Elise Gazengel

En otoño de 2011 estalló la crisis de las preferentes. Cientos de miles de españoles habían perdido sus ahorros por culpa de las malas prácticas bancarias y comenzaban la lucha para recuperarlo. Un drama económico que empezó a resolverse en los tribunales años más tarde gracias a la movilización ciudadana.

Muchos casos particulares abrieron los telediarios, ocuparon páginas enteras de los periódicos. Algún suicidio o intento de suicidio, afectados explicando que llevan años con ansiedad, matrimonios que no aguantaron la crisis y muchos que, al ser mayores, se quedaron en el camino… Aunque, de manera general, no se solía hablar de los perjuicios a la salud.

Hoy, cinco años más tarde, esos daños ocultos son el rastro de una crisis que sobrepasa la estricta estafa financiera. Como unas muñecas rusas del drama: una vez abierto el desastre económico encontramos otro sanitario.

En junio de 2015, un grupo de expertos en economía, derecho, medicina y ética crearon la fundación Finsalud para establecer, de manera científica, asociaciones entre “la pérdida súbita de los ahorros y la salud física y mental de las personas”.

La tardanza en estudiar e investigar sobre el daño a la salud que provocó el fraude bancario se explica a menudo por la emergencia económica: eran ahorros de toda una vida, casi siempre de personas humildes que lo habían perdido todo y necesitaban recuperarlo lo antes posible.

El periodista Andreu Missé, director de la revista Alternativas Económicas y autor del libro titulado La gran estafa de las preferentes, lleva años trabajando sobre este tema. Para él tampoco fue una evidencia en un primer momento: “Al principio, no era tan consciente del daño moral y sobre la salud porque esto lo fui descubriendo cuando conocí más casos”, cuenta el periodista que recoge varios en su libro.

Roberto Serrano Lluch, economista, presidente de AdaBankia y patrono de Finsalud, reconoce que él tampoco pensó en el riesgo sanitario cuando ayudó a su padre a luchar por el dinero perdido en preferentes. “En un primer momento, me preocupé para que recuperara su dinero, temía que mi padre perdiera sus ahorros de toda la vida y veía que eso le afectaba, pero no tanto en temas de salud aunque sí veía que se pasaba noches sin dormir o con estrés”. Su padre falleció súbitamente pocas horas después de recuperar su dinero.

Daños difíciles de probar

Según Missé, resulta difícil probar que existe un vínculo inherente entre el fraude y los perjuicios en la salud ya que la mayor parte de los afectados eran personas mayores y muchos ya padecían alguna enfermedad debida a su edad. Aunque, para él, parece obvio que el estrés provocado por la pérdida de toda una vida ahorrando dinero afectara la salud de las víctimas ya sea por el agravamiento de enfermedades o por los sufrimientos psicológicos.

“Recuerdo a esta mujer gallega que había perdido 6.000 euros, todos sus ahorros, y que fue a su oficina cada día durante dos meses con una pancarta en la que había escrito ‘Devuélveme mi dinero’. Al final, la echaron y siguió tres meses más fuera de la oficina. Fueron cinco meses en la que estuvo completamente sola. Es de este desgaste psicológico del que estamos hablando. Es un desgaste increíble”, sentencia Missé.

En su libro, el periodista relata cómo en Mataró la profesora de Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona Ingeborg Porcar investigó y dirigió talleres para preferentistas que ya habían cobrado después de varios años de lucha. Según ella, incluso después de recuperar su dinero, los afectados seguían teniendo “una sensación de absoluto descontrol” sobre sus vidas y muchos seguían traumatizados.

Para Missé, el tema de fondo es el engaño sustentado ya que los afectados confiaban plenamente en su banco, pensando que seguían funcionando como cajas de ahorros, destinados a ayudar al pequeño ahorrador. Pero, de momento, son pocos los casos en los que la justicia ha reconocido los daños morales y otorgado indemnización para ellos.

Por esos motivos, los miembros de Finsalud como María Victoria Zunzunegui, profesora de epidemiología especializada en envejecimiento en la Universidad de Montreal, insisten tanto en la importancia de sacar un estudio científico que podría servir de base a una demanda colectiva.

Fue su hermano, Fernando Zunzunegui, abogado especialista en derecho financiero, quien le pidió que se uniera a la fundación al observar que sus clientes afectados por fraudes financieros presentaban mala salud.

La investigadora de Finsalud explica: “Si nuestras investigaciones demuestran que las personas afectadas han sufrido daños en su salud física o mental como consecuencia del fraude, estas personas podrían reclamar por los daños sufridos”.

La profesora recuerda que, en Canadá, en los casos del tabaco o el amianto que ella conoce de primera mano, “ha habido compensaciones colectivas en los tribunales después de establecer la relación causal y demostrar que las víctimas no disponían de la información necesaria para impedir los daños de estos productos tóxicos”.

Primeros resultados científicos

La hipótesis de la fundación es que estas estafas bancarias han aumentado el riesgo de enfermedades cardiovasculares, depresiones y crisis de ansiedad que pueden llevar al suicidio, así como un deterioro general de la calidad de vida del afectado.

A principios de octubre, la fundación presentó sus resultados preliminares con un análisis de unos 200 afectados que habían o no recibido compensación (el estudio prevé estudiar un total de 800 casos). Según la investigadora, los resultados finales estarán disponibles en la publicación científica que se encuentra actualmente en revisión.

Estas primeras conclusiones del estudio no son optimistas. En su análisis, los expertos indican que, en comparación con la población general, los afectados por fraude bancario tienen peor calidad de vida, peor calidad de sueño, menos horas de sueño, peor salud mental y peor percepción de la salud.

Un cuarto de las personas afectadas tiene diagnóstico psiquiátrico aunque, según el estudio, un 80% presenta criterios de “posibles casos” psiquiátricos. Además, de manera general, la salud mental de los afectados por preferentes es regular o mala en el 85% de los casos frente a un 20% del conjunto de la población. Y casi todos sufren algún dolor, sobre todo en el cuello o la espalda, donde se acumula la tensión.

En búsqueda del reconocimiento del sufrimiento

En este estudio, los afectados que no habían recibido compensación eran los que peor salud parecían tener aunque, según las cifras, los preferentistas que ya han recuperado su dinero no están mucho mejor. Ese sufrimiento posterior persistente, ya recogido en el estudio de la psicóloga de Mataró, está ilustrado en otro caso presentado por Missé en su libro.

En Vilanova de Córdoba, Pedro Vera luchó junto a 300 afectados de su pueblo para recuperar un total de 13 millones de euros. Tras dos años y medio de lucha, lo consiguieron pero, al ser preguntado sobre su estado de ánimo, Vera contestó:

“Me siento un poco frustrado. Al fin y al cabo, hemos logrado que nos den lo que era nuestro, hemos tenido que luchar mucho, con mucho sufrimiento y algunos se han quedado por el camino. Ellos en cambio se han ido de rositas, nadie nos ha pedido ni disculpas ni perdón, eso no es justicia”.

El sufrimiento, añadido al sentimiento de culpa, lleva a algunos a querer olvidar esta época después de cobrar el dinero que pensaban perdido. Serrano explica cómo muchos siguen en trauma, “no les gusta recordarlo”, y eso dificulta el trabajo de investigación de la fundación. Missé coincide con esta versión explicando cómo varios expertos y activistas dejaron de contestarle una vez recuperado el dinero. “Quedan todos agotados de tantos años de lucha y ahora quieren olvidar”, explica el periodista.

Pero si los resultados finales del estudio son concluyentes, Serrano espera que puedan servir para que todos estos perjuicios en la salud sean reconocidos. “Nuestro objetivo es dar argumentos científicos para que la reparación sea lo más total posible”, concluye el economista aunque reconoce que siempre faltará algo que ningún estudio podrá lograr: una disculpa.

La labor de Finsalud llega al Parlamento de Varsovia

La labor de Finsalud llega al Parlamento de Varsovia

La patrona de la Fundación Finsalud y presidenta de Asufin, Patria Suárez, habla ante el Parlamento de Varsovia sobre la importante labor que está desarrollando esta fundación, involucrada en el estudio de las consecuencias en la salud que han tenido los afectados por fraudes financieros.

“Que no se entere nadie”: el tortuoso camino de sufrir un fraude financiero

“Que no se entere nadie”: el tortuoso camino de sufrir un fraude financiero

Vergüenza, sentimiento de culpabilidad, ansiedad, afectación en el sueño y peor calidad de vida. Estas son algunas de las consecuencias en la salud que ha tenido el haber sufrido un fraude financiero. Así lo evidencian los resultados preliminares del estudio ‘Fraudes Financieros y Salud’, impulsado por la fundación Finsalud, pionera en la investigación de esta cuestión. “Hay personas que no le han dicho a su pareja lo que ha pasado. Mucho menos se van a meter en un juicio. Esconden el tema. Y cuanto más elevada sea su formación o clase social más les va a costar reconocerlo”, así lo explicó Milena Gobbo, una de las coordinadoras del estudio, en el ‘V Encuentro de investigación Fraudes Financieros y Salud ’, celebrado este lunes en la Escuela Nacional de Sanidad. Tras el trato con varios afectados, Gobbo resumió que el sentimiento de culpabilidad lleva a algunas personas a enterrar el problema y entonar el “que no se entere nadie”, algo que sugiere que pueda haber muchos más afectados. (más…)

Carta de un preferentista a los exdirectivos de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia

Carta de un preferentista a los exdirectivos de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia

Publicada en elDiario.es, por Roberto Serrano Lluch

Preferentista por accidente desde el 28 de febrero de 2014, cuando falleció mi padre, súbitamente, el mismo día que recibió en su oficina de Bankia de toda la vida (más de 40 años como cliente), los 25.268,74€ provenientes del arbitraje de consumo de las preferentes de Caja Madrid. Fallecimiento sobrevenido, posiblemente, por el desenlace de tanta angustia contenida durante los dos años previos, sin saber, si recuperaría los ahorros de toda una vida de 83 años de sacrificio y moderación.

Sacrificio y moderación que no habéis tenido ninguno de los 63 exconsejeros y exdirectivos de Caja Madrid y Bankia, que ahora estáis sentados en ese banquillo de la vergüenza. No vergüenza por los delitos que se os imputan, si no por los usos que habéis hecho del dinero ajeno. Ahora queréis evitar la condena con argucias jurídicas de plazos y defectos formales, sin asumir vuestra responsabilidad, ni pedir siquiera disculpas por tanto daño como habéis infringido a través de la entidad de la que erais consejeros o altos directivos.

Lo que mi padre ganó con sudor, vosotros sudabais por gastarlo en un obsceno catálogo de vicios, sin importaros que ese dinero había sido sustraído con engañosas prácticas comerciales a cerca de 300.000 ancianos de sus casi 11.000 millones de euros ahorrados, en esa otra vergüenza que fueron las preferentes.

Mi padre no se dejó aconsejar por mí en agosto de 2009, cuando por dificultades tuvo que recuperar parte de su inversión (8.000€). Mi insistencia a que retirara toda la inversión ante la demora en la devolución de parte de sus preferentes no pudo contra los argumentos que esgrimían los empleados de Caja Madrid. De haber conocido en aquel momento vuestra dudosa moral, que desde octubre de 2014 sabemos a través del uso que hacíais del dinero de las black card, no hubieran faltado argumentos para ni siquiera comprar vuestras preferentes.

En mi peregrinar, acompañando a mi padre por instituciones, manifestaciones, partidos políticos, medios de prensa y un largo etcétera, pude acercarme y comprender a mi padre y a cientos de ancianos más con similares circunstancias.

 Sin embargo, no comprendo ni comprenderé como vosotros, excúpula directiva y exconsejeros de Caja Madrid y Bankia pudisteis derrochar casi 11 millones de euros para unos usos tan ajenos de los objetivos que deben prevalecer en una entidad financiera, que fue reconocida como una de las más solventes de Europa. Vuestra moral cuan diferente es del origen filantrópico de las Cajas de Ahorros del siglo XIX, y que para el caso de Caja Madrid surgiera en 1702 como Monte de Piedad por iniciativa del sacerdote aragonés Francisco Piquer, para lucha contra la usura, dando a los pobres préstamos gratuitos prendarios con alhajas y ropas para satisfacer las necesidades más básicas como la salud.

Y de salud quiero hablar, no de la que hayáis podido sentir mermada en este inefable proceso, exconsejeros y exdirectivos, sino de la que perdió mi padre José Manuel, antes de morir, con noches de insomnio y pensamientos en bucle por haber sido engañado. También de la salud de los otros tantos, compañeros de lucha, que ya no están y que estando se sienten peor en sus dolencias. Este hecho, es lo que hace dos años nos unió a un grupo de afectados y científicos, para estudiar desde la evidencia qué efectos tuvieron sobre la salud de los afectados la circunstancia de haber perdido todos sus ahorros depositados en una entidad bancaria como Bankia.

El próximo lunes 3 de octubre, estos científicos se reunirán en la Escuela Nacional de Sanidad y debatirán todo el día, desgranando los datos obtenidos de cientos de afectados para, a través de la evidencia, llegar a conclusiones. Todos, sin conocer los resultados del estudio que publicará próximamente FinSalud, creemos saber cuáles son.

Roberto Serrano LLuch es hijo de afectado y presidente de AdaBankia y Patrono deFinsalud.