Carta de un preferentista a los exdirectivos de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia

Carta de un preferentista a los exdirectivos de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia

Publicada en elDiario.es, por Roberto Serrano Lluch

Preferentista por accidente desde el 28 de febrero de 2014, cuando falleció mi padre, súbitamente, el mismo día que recibió en su oficina de Bankia de toda la vida (más de 40 años como cliente), los 25.268,74€ provenientes del arbitraje de consumo de las preferentes de Caja Madrid. Fallecimiento sobrevenido, posiblemente, por el desenlace de tanta angustia contenida durante los dos años previos, sin saber, si recuperaría los ahorros de toda una vida de 83 años de sacrificio y moderación.

Sacrificio y moderación que no habéis tenido ninguno de los 63 exconsejeros y exdirectivos de Caja Madrid y Bankia, que ahora estáis sentados en ese banquillo de la vergüenza. No vergüenza por los delitos que se os imputan, si no por los usos que habéis hecho del dinero ajeno. Ahora queréis evitar la condena con argucias jurídicas de plazos y defectos formales, sin asumir vuestra responsabilidad, ni pedir siquiera disculpas por tanto daño como habéis infringido a través de la entidad de la que erais consejeros o altos directivos.

Lo que mi padre ganó con sudor, vosotros sudabais por gastarlo en un obsceno catálogo de vicios, sin importaros que ese dinero había sido sustraído con engañosas prácticas comerciales a cerca de 300.000 ancianos de sus casi 11.000 millones de euros ahorrados, en esa otra vergüenza que fueron las preferentes.

Mi padre no se dejó aconsejar por mí en agosto de 2009, cuando por dificultades tuvo que recuperar parte de su inversión (8.000€). Mi insistencia a que retirara toda la inversión ante la demora en la devolución de parte de sus preferentes no pudo contra los argumentos que esgrimían los empleados de Caja Madrid. De haber conocido en aquel momento vuestra dudosa moral, que desde octubre de 2014 sabemos a través del uso que hacíais del dinero de las black card, no hubieran faltado argumentos para ni siquiera comprar vuestras preferentes.

En mi peregrinar, acompañando a mi padre por instituciones, manifestaciones, partidos políticos, medios de prensa y un largo etcétera, pude acercarme y comprender a mi padre y a cientos de ancianos más con similares circunstancias.

 Sin embargo, no comprendo ni comprenderé como vosotros, excúpula directiva y exconsejeros de Caja Madrid y Bankia pudisteis derrochar casi 11 millones de euros para unos usos tan ajenos de los objetivos que deben prevalecer en una entidad financiera, que fue reconocida como una de las más solventes de Europa. Vuestra moral cuan diferente es del origen filantrópico de las Cajas de Ahorros del siglo XIX, y que para el caso de Caja Madrid surgiera en 1702 como Monte de Piedad por iniciativa del sacerdote aragonés Francisco Piquer, para lucha contra la usura, dando a los pobres préstamos gratuitos prendarios con alhajas y ropas para satisfacer las necesidades más básicas como la salud.

Y de salud quiero hablar, no de la que hayáis podido sentir mermada en este inefable proceso, exconsejeros y exdirectivos, sino de la que perdió mi padre José Manuel, antes de morir, con noches de insomnio y pensamientos en bucle por haber sido engañado. También de la salud de los otros tantos, compañeros de lucha, que ya no están y que estando se sienten peor en sus dolencias. Este hecho, es lo que hace dos años nos unió a un grupo de afectados y científicos, para estudiar desde la evidencia qué efectos tuvieron sobre la salud de los afectados la circunstancia de haber perdido todos sus ahorros depositados en una entidad bancaria como Bankia.

El próximo lunes 3 de octubre, estos científicos se reunirán en la Escuela Nacional de Sanidad y debatirán todo el día, desgranando los datos obtenidos de cientos de afectados para, a través de la evidencia, llegar a conclusiones. Todos, sin conocer los resultados del estudio que publicará próximamente FinSalud, creemos saber cuáles son.

Roberto Serrano LLuch es hijo de afectado y presidente de AdaBankia y Patrono deFinsalud.

Un «banco malo» puede perjudicar seriamente la salud

Un «banco malo» puede perjudicar seriamente la salud

Publicado en ABC.es por Rafael Ibarra

Las personas afectadas por un fraude bancario, como las preferentes, tienen un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y metabólicas, depresión y crisis de ansiedad, un deterioro de la calidad del sueño y un empeoramiento de la calidad de vida.

Casi un 85% de las personas afectadas por las preferentes tienen una salud regular o mala. Son algunos de los primeros resultados del estudio científico «Finanzas y Salud» que trata de desvelar los efectos nocivos que los fraudes bancarios han provocado en la salud física y mental de la población afectada por participaciones preferentes e hipotecas multidivisa entre los años 2008 y 2013 en España.

El informe, detalla a ABC su autora, María Victoria Zunzunegui, de la Universidad de Montreal (Canadá), refleja que la salud mental los afectados por preferentes es regular o mala en el 85% de los casos, frente a un 20% en la Encuesta Nacional de Salud, y la de los afectados por hipotecas multidivisa también lo es en el 95% de los casos, mientras que en la Encuesta Nacional de Salud sólo se refleja en un poco más del 10% en personas de edad comparable.

Y esta información no es baladí, al menos en algunos países como Canadá donde, señala Zunzunegui, la Corte Suprema de Quebec condenó a tres grandes compañías de tabaco a pagar más de 15.000 millones de dólares en compensación por los daños en la salud causados a 100.000 quebequenses. Fue resultado del trabajo realizado por un grupo de investigación epidemiológica, que demostró que más del 90% de los cánceres de pulmón, garganta o laringe en la población de fumadores son legalmente atribuibles al tabaco. Esta sentencia, cree la investigadora, sienta jurisprudencia mundial.

«Además de estudiar los efectos tóxicos de productos químicos como el tabaco, se puede usar la ciencia para estudiar los efectos tóxicos de las malas prácticas bancarias. Sin embargo, el camino a recorrer es largo. Hay que reconocer que la sentencia del Tribunal supremo de Quebec contra las tres compañías tabacaleras se ha producido después de 17 años de procesos judiciales», afirma Zunzunegui. En España, apunta, una jueza condenó a Bankia a indemnizar con 6.000 euros a un matrimonio por causarle un daño moral irreparable.

Estigma y vergüenza

Aunque de muestra reducida, el estudio cuenta con la participación de 116 afectados, aspira a una muestra definitiva de 800. «La dificultad es acceder a una muestra amplia de afectados, que muchas veces no reconocen que han sido engañados. Las variables de culpabilidad o vergüenza juegan un papel importante. A través de quienes tienen los datos de las transacciones registradas, por razones justificadas de salud pública, podríamos tener información de las personas que han adquirido esos productos y han sido objeto de fraude», comenta Zunzunegui.

Preguntada sobre si existe una relación entre perder el dinero en un fraude bancario y la calidad de vida y la salud de las personas, la investigadora a dicho a ABC que «no hay ningún estudio científico hasta la fecha que permita responder a esta pregunta. Hay personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares, infartos de miocardio, depresiones graves, intentos de suicidio y suicidios consumados. Estas observaciones en individuos apoyan una relación causa -efecto, pero no permiten estimar el daño que estos fraudes tienen sobre la salud de una población». Hemos visto , añade, que «hay pérdidas de salud física y mental y nuestra hipótesis es que hay un aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y metabólicas, mayor incidencia de depresión y crisis de ansiedad, un deterioro de la calidad del sueño y un empeoramiento de la calidad de vida en las personas afectadas por estos fraudes bancarios».

A mayor estafa, mayor daño

Y el efecto sobre la salud va en relación a la cantidad de dinero defraudado. «Pensamos que existe un efecto de dosis respuesta: las pérdidas de los ahorros por fraude tendrán consecuencias más graves cuanto mayor sean estas pérdidas en proporción o en relación con el total de los ahorros y en relación al total de los ahorros. Por ejemplo, pérdidas de 20.000 euros tendrán mayores consecuencias para una persona que tenía ahorrados 25.000 euros que para una persona que tenía 500.000».

«Estresor crónico»

Los investigadores creen que el fraude bancario es un «estresor crónico» que es capaz de producir en el cuerpo humano los efectos sistémicos que se observan en individuos sometidos a este tipo de estrés: alteraciones metabólicas, vasculares, inflamatorias e inmunes. «Estas alteraciones –señala Zunzunegui- producirían aumentos en el riesgo cardiovascular, en el de diabetes y de depresión. Además la inflamación crónica lleva a un envejecimiento acelerado que sería observable en una mayor lentitud de la marcha y mayores pérdidas de fuerza muscular». Pero además el fraude bancario produce sentimientos de «culpa e ira» que contribuyen al estrés crónico de la perdida.

Aunque la investigadora reconoce que los datos son demasiado preliminares y la muestra demasiado pequeña para concluir sobre patologías concretas., si hemos observado «una proporción muy elevada de mala salud física (85%) y de patología mental (95%)».

¿Soluciones?

«La mejor prevención consistiría en educar a los banqueros para que abandonen la conducta deshonesta que han seguido hasta ahora. Un reciente estudio llevado a cabo en Suiza y publicado en «Nature» demuestra que los «banqueros pueden comportarse de forma honrada» cuando se les observa en condiciones de control pero cuando se les recuerda que son banqueros, «tienden a adquirir quieren comportamientos deshonestos».

El problema en España es que no parece ponerse remedio a esta situación: «A pesar de que estos fraudes afectan a más de un millón de españoles y que recientemente la Unión Democrática de Pensionistas ha hecho un estudio donde el 8,6% de las personas mayores declaran haber sufrido fraude por parte de sus banqueros, todavía no se ha estudiado este tema de forma científica. Solo podemos formular la hipótesis que las compensaciones económicas restauran el nivel económico de la persona y sus planes para la vejez. Además, pueden contribuir restablecer la autoestima, disminuir el estrés de sentirse engañado, y mejorar las relaciones sociales con familia y amigos. Solo son hipótesis», reconoce. Más difícil, concluye, «será demostrar que las compensaciones económicas permiten restaurar la salud y revertir el envejecimiento de aquellas personas que más han sufrido aunque sería posible contestar a estas preguntas con un estudio longitudinal».

¿Cómo afecta la estafa de las preferentes en la salud de los afectados?

¿Cómo afecta la estafa de las preferentes en la salud de los afectados?

Publicado por Luis Suárez en El Boletín

Casi un 90% de los afectados por las preferentes reconoce tener una salud regular y mala y cerca de un 100% siente algún dolor, de acuerdo con las conclusiones preliminares de un estudio que podría abrir la puerta a que el colectivo sea compensado no sólo con la devolución de sus ahorros, sino también por los daños a su salud.

Así lo explicó ayer Milena Gobbo, psicóloga y miembro del comité científico de Finsalud, que fue la encargada de presentar ante un nutrido grupo de afectados por las preferentes el Proyecto Finanzas y Salud, promovido por la Fundación Finsalud, la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) y la Asociación en Defensa de los Accionistas de Bankia (Adabankia).

El estudio tiene como objetivo determinar en qué grado los fraudes bancarios han afectado a la salud de las personas que los padecen, y está siendo desarrollado por personal médico e investigadores especializados en el ámbito de la salud y cuenta con la autorización del Comité de Ética del Hospital La Paz de Madrid.

Tal y como ha explicado Gobbo, al inicio del estudio escuchó “historias espeluznantes, que en conjunto hacen que tenga mucho sentido la pregunta: cómo afectan a la salud los fraudes financieros”. Para la psicóloga, el “abuso de confianza” es clave en estos casos, que acaban causando un perjuicio en tres ámbitos: los obvios problemas económicos que causa la pérdida de los ahorros; estrés, que provoca una caída de la autoestima, aislamiento social o conflictos con la familia; y cambios de comportamientos saludables, como trastornos del sueño o el aumento del consumo de alcohol o tabaco.

De acuerdo con los datos preliminares del estudio, que se irá desarrollando en los próximos meses, casi el 90% de los encuestados reconoce tener una salud regular o mala, frente a un 20% en grupos de edad comparables. “No es una cuestión de edad, sino de estar afectado”, ha explicado Gobbo, que ha puesto también sobre la mesa que apenas un 20% de los afectados duerme más de siete horas. Asimismo, casi el 100% tiene algún dolor, sobre todo en el cuello o en la espalda, donde suele acumularse la tensión.

Con los datos disponibles hasta el momento, las conclusiones apuntan a que los afectados por las preferentes tienen peor salud física y mental, sufren con mayor frecuencia trastornos del sueño y, en resumen, tienen peor calidad de vida, ha apuntado.

El objetivo del estudio es demostrar una relación causa-efecto entre la estafa de las preferentes y los problemas de salud, que podría acabar traduciéndose también en una compensación. En ese sentido, Fernando Zunzunegui, patrono de la Fundación Finsalud y abogado especializado en regulación financiera, ha explicado que “cuando uno sufre un daño tiene derecho a que se le indemnice de las pérdidas”. “Pero hay otro aspecto, que es el daño a la salud”, ha recordado, para añadir que “cada una de las personas afectadas debe ser indemnizada”.

¿Tienen derecho a una compensación por daños morales los ahorradores afectados por fraude bancario?

¿Tienen derecho a una compensación por daños morales los ahorradores afectados por fraude bancario?

Publicado por Luis Javier Sánchez en Lawandtrends

Cerca de un millón de ahorradores han sido afectados por el fraude de las preferentes o el de las hipotecas multidivisas, según datos proporcionados por FInsalud, fundación de la que son patronos entre otros el doctor en derecho bancario Fernando Zunzunegui o Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN. De este total, solo unos 200.000 van  a ejercer su derecho a recurrir y luchar por su dinero.  Desde esta entidad se viene trabajando desde hace diez meses en un proyecto de investigación singular. Se trata de comprobar hasta qué punto el fraude bancario sufrido por estos ciudadanos ha generado un daño importante en su salud y si se logra esa causalidad buscar una compensación por daño moral.

En la tarde de ayer, estuvimos en la sede de FInsalud muy cerca de la Puerta de Sol donde tuvo lugar una sesión informativa para explicar el proyecto a muchos ahorradores afectados. Tras la charla, estos perjudicados rellenaron un cuestionario para comprobar realmente cuál es su estado de salud  y si éste ha empeorado a raíz de esta mala práxis bancaria. Los impulsores de esta investigación pretenden contar con al menos cuatrocientos testimonios para de ahí realizar el proyecto piloto que, con fondos europeos, pudiera superar las 2.000 entrevistas. Este proyecto financiado con los fondos de la fundación y sus patronos no ha encontrado, pese a su fin social, apoyo ni de la CNMV ni del Banco de España por el momento.

Relación entre el fraude y el estado de salud

En una hora, las tranquilas oficinas de Finsalud van a estar sometidas a la falta de espacio por las apreturas de soportar una riada humana que viene con el reclamo de que, además de recuperar su dinero mal invertido por ese exceso de confianza, puedan tener derecho a una posible compensación por esos daños morales ante una salud deteriorada.  No queda ningún sitio en la amplia mesa donde están sentados estos ciudadanos engañados. Los periodistas que hemos acudido a esta sesión informativa también nos levantamos. Frente a nosotros muchas caras tristes de personas mayores que hacen silencio ante la petición de Milena, profesional de la Fundación que va a explicar el objeto del estudio.  Cerca de ella, dos juristas de primera línea escuchan de pie lo que dice. Fernando Zunzunegui, experto en derecho bancario y alma máter de la Fundación y Eugenio Ribón, asesor jurídico de CEACCU y profundo conocedor del derecho de consumo. Dos buenas fuentes informativas a los que los ahorradores al final de este encuentro no dejan de hacerles preguntas. Y es que en este país nadie se ha preocupado por fomentar la cultura financiera en nuestra sociedad.

Empieza la reunión, Milena Gobbo hace una introducción que nuestros invitados, sentados en silencio conocen muy bien en sus carnes “En España se han vendidos productos tóxicos aprovechando la confianza de las personas. Se ha vulnerado esa relación tan estrecha como la que existe entre médico y paciente. Los bancos, en tiempo de crisis y sin liquidez han colocado productos toxicos a sus clientes sin importarles los riesgos que éstos han asumido”, apunta. El estudio que está en marcha pretende centrarse en afectados por preferentes, hipotecas multidivisa y accionistas de Bankia. Más de un millón de afectados “Con este estudio de investigación pretendemos demostrar que hay una causa directa entre el citado fraude bancario y el estado de salud de cada uno de ustedes”; sigue explicando Milena. Los primeros datos que se tienen señalan un cambio importante en la vida de estas familias “surge el estrés, se pierde la autoestima y en muchos casos la gente se aisla. También el ritmo de sueño se interrumpe como las ganas de comer. En determinados casos aparecen el alcohol y el tabaco que intentan tranquilizar a esas personas en vano”, subraya.

Falta apoyo instituciones al proyecto

La dificultad del proyecto la comenta el propio Fernando Zunzunegui, se necesita la colaboración de los afectados para que rellenen un cuestionario tipo, el mismo para todos, y de ahí poder tabular las respuestas en uno u otro sentido. Con esa información lo que se pretende es establecer causas para que de una forma científica el informe ante un juez pueda derivar en otras responsabilidades a nivel de daños morales. “Con los primeros datos preliminares se observa un deterioro de la salud mental de estas personas, alrededor del 90 por cien tiene esos problemas”, apunta.  La esperanza está en la judicatura, tan sensible a este tipo de cosas y que ya en una ocasión una jueza de Sevilla en una sentencia señalaba el daño moral producido por el perjuicio económico “ Hay que darse cuenta que nuestra legislatura se activa cuando hay un problema, los sucesos de la colza generaron en los años ochenta la Ley General de Consumidores y Usuarios  “ Este tipo de situaciones no pueden generarse en un sistema democrático  y no puede ser tan fácil engañar a la gente”; apunta Eugenio Ribón, especialista en derecho de consumo, quien está convencido que dentro de unos año tendremos el daño moral bancario incluido en nuestro sistema legislativo de consumo.

Lo que pretende este estudio, el primero que se hace en España de este tipo, siguiendo cánones de investigación rigurosos, es establecer la causalidad entre el deterioro de la salud de estos ahorradores y su fraude bancario. El siguiente paso será cuando esté concluido publicar sus conclusiones en una revista del sector. Luego se espera tener apoyo de fondos europeos para profundizar en esa causalidad que preocupa a los patronos de FInsalud. Un proyecto de envergadura, de claro fin social que hasta la fecha no ha contado con el apoyo de ninguna institución pública financiera ni de otro ámbito.  “Hay que darse cuenta que la compensación por daño moral ya es habitual en muchas instituciones como colegios u hospitales. Aquí estamos hablando de un millón de personas afectadas en su salud por las trampas de los bancos”, reflexiona Zunzunegui mientras todas las miradas se clavan en él.   Uno de los temas claves del citado estudio es concretar cuánto dinero ha perdido cada ahorrador y respecto al total de sus ingresos cuánto supone en porcentaje.

Cuando perder los ahorros de toda una vida también supone perder la salud

Cuando perder los ahorros de toda una vida también supone perder la salud

Madrid, 24 de abril. Publicado por Europa Press. Desde que en 2008 se destapó en España el fraude las participaciones preferentes, más de un millón de personas han sufrido alguna mala práctica financiera y han perdido gran parte de sus ahorros. En algunos casos, todos. La mayoría son personas mayores, muchas ya jubiladas, que han visto esfumarse el dinero que había conseguido acumular después de una vida entera de trabajo.

La tensión provocada por estas pérdidas financieras súbitas ha supuesto con frecuencia la aparición de enfermedades o el agravamiento de las que ya padecían. Hasta ahora se desconocía la relación que tenían las malas prácticas bancarias con la salud física y mental de las personas. Pero gracias a un estudio realizado por la Fundación Finsalud se sabe que el 85% de los afectados por las preferentes tienen una salud regular o mala.

Las consecuencias que estos fraudes bancarios tienen en el bienestar de las personas son las mismas que las que produce el estrés crónico, es decir, aumento de la depresión, ansiedad, enfermedades mentales, cardiovasculares y metabólicas, según afirman las responsables del estudio, María Victoria Zunzunegui y Milena Gobbo.

La hipótesis que han estado barajando en el estudio es que las pérdidas de los ahorros por fraude tienen consecuencias bastante más graves dependiendo de cuanto mayor sean estas pérdidas en proporción con los ahorros de los que disponía la persona afectada.

Perfil de los afectados

El perfil de las personas que tienen mayores trastornos crónicos por la pérdida de dinero, tras ser víctimas de un fraude bancario, son las que tienen antecedentes de depresión o ansiedad.

La mayoría de los afectados por las preferentes tienen edades comprendidas entre los 55 y los 65 años. Un 80% de ellos afirma tener una mala o regular salud por esta estafa. Por su parte, los engañados por las hipotecas multidivisa están en un rango de edad entre los 35 y los 45 años. De ellos, un 70% tienen una salud regular o mala frente a la población general.

“El rol que ha ejercido la persona que está en el banco es el mismo rol de conocimiento y autoridad que ejerce un médico. El agente del banco para estas personas era el experto, el que les aconsejaba lo que era mejor para su dinero y por ese motivo confiaban en él”, afirma Gobbo.

Es decir, en el caso de ser víctima de un fraude, las familias que tengan casi todos sus ahorros invertidos en un mismo activo, tendrán más probabilidad de caer enfermas ya que la diversificación de activos no es tan grande si se compara con quien tiene más recursos.

La vergüenza o la culpabilidad de los afectados por un fraude financiero son algunos de los “handicaps” a la hora de realizar este tipo de estudios.

Con este estudio se usará para apoyar las demandas de compensación económica y para que el Banco de España trate de iniciar actividades preventivas en la educación de la banca para que cesen este tipo de actividades fraudulentas, que no sólo minan los ahorros de la sociedad sino que afectan a la salud de quien los sufre.

Ayudas

Las organizaciones de consumidores como OCU, Facua o Ceaccu ofrecen ayudas ante estas situaciones. Concretamente, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cuenta con un servicio de asesoramiento al consumidor afectado, que sea socio, campañas informativas y campañas centradas en abusos financieros, tanto para socios como para no socios.

Facua, por su parte, cuenta con un apartado en su web en el que los afectados por un fraude bancario pueden emprender una campaña para reclamar su dinero y sus derechos, mientras que Ceaccu ofrece un espacio específico para la realización de reclamaciones como consumidor, en el que se puede alegar en los tribunales o en el sistema arbitral de consumo.

Además, la organización acaba de sumarse al ‘Decálogo para el cambio de cultura bancaria’, promovido por las organizaciones Asufin, Adabankia y la Fundación ¿Hay Derecho?. La adhesión de Ceacci a esta iniciativa ha estado motivada porque la organización considera que es “urgente” poner fin a las malas prácticas bancarias y la impunidad con la que se desarrollan frecuentemente.

 

Finsalud presentó su proyecto en el Centro Nacional de Epidemiología

Finsalud presentó su proyecto en el Centro Nacional de Epidemiología

Madrid, 14 de abril de 2016.- La Fundación Finsalud ha presentado hoy en un seminario celebrado en el Centro Nacional de Epidemiología de Madrid los primeros avances de su estudio científico ‘Finanzas y Salud’,  que busca establecer causalidad entre la pérdida de los ahorros a consecuencia de un fraude bancario y la salud física y mental. Los primeros datos preliminares cifran en un 85% los afectados por preferentes que tienen una salud regular o mala. El estrés, la afectación en el sueño o una respuesta inflamatoria elevada son otras cuestiones que aborda el estudio.

La ponencia, con el título de ‘La inferencia causal de los efectos de los fraudes bancarios en la salud de la población: un desafío metodológico‘, ha sido pronunciada por María Victoria Zunzunegui, profesora del Departamento de Medicina Social Preventiva de la Universidad de Montreal. Finsalud, formada por especialistas de prestigio del sector sanitario, abogados, profesores universitarios y miembros de asociaciones de afectados por fraudes bancarios, ya cuenta con datos preliminares –no definitivos- que avalan la magnitud de las consecuencias nocivas que los fraudes bancarios han provocado en la salud física y mental de la población afectada por participaciones preferentes e hipotecas multidivisa entre los años 2008 y 2013.

El estudio, con la autorización del Comité de Ética del Hospital de la Paz de Madrid, refleja que en salud mental los afectados por preferentes tienen una salud regular o mala en el 85% de los casos, frente a un 20% en la Encuesta Nacional de Salud de Madrid y Barcelona, según los datos preliminares. Y los afectados por hipotecas multidivisa tienen una salud mental regular o mala en el 95% de los casos, mientras que en la Encuesta Nacional de Salud de Madrid y Barcelona sólo se refleja en un poco más del 10% en personas de edad comparable.

Durante el seminario, María Victoria Zunzunegui se ha referido al caso paradigmático acaecido en Quebec, donde el 2 de junio de 2015 la Corte Suprema de Quebec condenó a tres grandes compañías de tabaco a pagar más de 15 mil millones de dólares en compensación por los daños en la salud causados a 100.000 quebequenses. Fue resultado del trabajo realizado por un grupo de investigación epidemiológica, que demostró que más del 90% de los cánceres de pulmón, garganta o laringe en la población de fumadores son legalmente atribuibles al tabaco. Esta sentencia sienta jurisprudencia mundial.

“Además de estudiar los efectos tóxicos de productos químicos como el tabaco, se puede usar la ciencia para estudiar los efectos tóxicos de las malas prácticas bancarias. Sin embargo, el camino a recorrer es largo. Hay que reconocer que la sentencia del Tribunal supremo de Quebec contra las tres compañías tabacaleras se ha producido después de 17 años de procesos judiciales”, ha expresado Zunzunegui durante el seminario. Es necesario recordar que recientemente una jueza condenó a Bankia a indemnizar con 6.000 euros a un matrimonio por causarle un daño moral, tras considerar que la venta de preferentes le había provocado este daño.

La profesora de la Universidad de Montreal ha invitado a distintos afectados y personal especializado a colaborar con el proyecto y ha demandado información a las principales instituciones como la CNMV y el Banco de España para ayudar a la investigación de un fenómeno que tiene consecuencias en la salud pública.

Actualmente, el estudio cuenta con la participación de 116 afectados, y aspira a una muestra definitiva de 800. “La dificultad que entraña el estudio es acceder a una muestra amplia de afectados, que muchas veces no reconocen que han sido engañados. Las variables de culpabilidad o vergüenza juegan un papel importante. A través de quienes tienen los datos de las transacciones registradas, por razones justificadas de salud pública, podríamos tener información de las personas que han adquirido esos productos y han sido objeto de fraude”, ha concluido Zunzunegui.

IMG_9911-min

De izquierda a Derecha. MILENA GOBBO. Psicóloga y coordinadora del Comité Científico de Finsalud. RAFAEL GABRIEL. Profesor de la Escuela Nacional de Sanidad. MARÍA VICTORIA ZUNZUNEGUI. Profesora del Departamento de Medicina Social Preventiva de la Universidad de Montreal. PILAR APARICIO. Directora de la Escuela Nacional de Sanidad. FERNANDO ZUNZUNEGUI. Profesor de Derecho del Mercado Financiero de la Universidad Carlos III de Madrid y abogado. ROBERTO SERRANO. Presidente de la Asociación en Defensa de los Accionistas de Bankia (AdaBankia)